Piedras preciosas término creado a mediados del siglo XIX, término que refiere  exclusivamente para los diamantes, rubíes, esmeraldas y zafiros, debido a su pureza y su tiempo de creación natural de miles y miles de años, valoradas y admiradas por su manera exclusiva de ser cortadas y pulidas para resguardar su pureza natural, veamos algunas cualidades de las más codiciadas piedras preciosas,

El Diamante Negro, entre los favoritos de los más conocedores de la joyería debido, a la rareza y simplicidad a la hora de combinar colores con ésta excéntrica piedra, su color nada tiene que ver con imperfecciones, su color es dado al contenido de minerales, como grafito, magnetita, hematites o hierro.

El diamante negro conocido también como “carbonaro “es derivado según algunos investigadores por las altas temperaturas al que es sometido el carbón, aunque otros afirman que son producto del choque de los meteoritos contra la tierra, o de la desintegración de uranio y trodio, sin duda es una piedra autentica y misteriosa.

Raramente algunas de estas piedras preciosas resguardan radiaciones de sustancias con las que tuvieron contacto cuando aún estaban bajo tierra, su resultado es un cristal verde tan oscuro que se puede percibir como negro, estos últimos son considerados diamantes negros de baja calidad o pureza.

El Diamante Azul, deliberada como la piedra preciosa más exclusiva y única, debido a su  creación natural, su coloración azul se debe a la presencia de rastros de boro, lo que los hace tan únicos y curiosos ya que ésta sustancia se encuentra normalmente en la superficie y no bajo tierra en donde se forman los diamantes y en este caso particular el diamante azul es uno de los que se crean en profundidades mayores a otros diamantes.

Se presume que el boro fue impulsado hacia el fondo del océano cuando las placas de la corteza terrestre chocaron, permitiendo que la piedra se impregne con luz roja, y dando como resultado una hermosa coloración azulada.

El Rubí, considerado como el líder de las gemas, de color rojizo debido a la presencia de cromo y hierro, su nombre  proviene de “ruber” significado rojo en latín, se relaciona a la piedra de de las conexiones amorosas, el poder y la alegría de vivir.

El rubí y el zafiro, pertenece a la familia del corindón, se llama rubí a las tonalidades rojas y zafiro a los demás colores, su color se modifica dependiendo de la pureza del cromo trivalente con la presencia de hierro, su naturaleza forma con más frecuencias cristales hexagonales. Se puede grabar y tallar, haciéndolo especial y llamativo a la vista.

El Zafiro, su característico color azul, proviene de la mezcla de aluminio, hierro y titanio, su nombre etimológicamente significa “pulcro“, corindones de tonos fríos son llamados zafiro, aunque pueden existir en otras tonalidades (zafiro blanco, zafiro amarillo o dorado o topacio oriental, zafiro rosas de colores pálidos) el autentico color es un azul intenso.

La variación de colores lo define la cantidad de minerales especialmente el óxido de aluminio que es su principal componente.

La Esmeralda, una de las más valoradas, de color verde intenso traslucida o transparente al ser pulida su brillo es vítreo, agudo, y su grado de transparencia críticamente determina su valor. Colombia es el productor principal de esmeralda en donde se encuentran crecimientos en forma de estrella, pertenece al grupo berilo, proviene de la palabra francesa “esmeralde”.

El color más popular y valioso es gracias a las impurezas de cromo y/o vanadio. Las esmeraldas son las únicas piedras en donde las inclusiones o defectos son rasgos positivos ya que son parte del carácter de la piedra y garantiza ser una piedra natural.

La aguamarina, apreciada por su dureza y su color que recuerdan al agua del mar, es una variedad del pálido azul verdoso del berilo, similar a la esmeralda, de origen magmático que suele asociar a rocas graníticas.

Su valor y su pureza se precisan por su transparencia, es una piedra preferida y valorada usada en compañía con metales para joyería.

La Cianita o distena, esta piedra tiene su propio rasgo particular y es la dureza, la cual depende de la dirección de cristalización del mineral, como la andalucita y la silimanita.

Su uso puede variar desde piedra preciosa gracias a su anisotropía que la beneficia de un brillo resplandeciente así como también en la fabricación de productos de porcelana, es muy ansiada por los recolectores debido a su escases, lo que lo hace muy especial.

El topacio London Blue, se ha convertido en una de las piedras más buscadas y a su vez más vendidas, no es lo más común ofrecer una dureza excelente, y un brillo encantador, el cual cuenta con tonos claros y oscuros, teniendo más valor los azules más saturados, esta característica es el caso del Topacio London Blue.

El Topacio London Blue goza de un azul grisáceo que se difumina a oscuro, muchas cuentan con un tono verdoso según el ángulo de observación, es accesible por ser abundante, aunque el topacio natural es incoloro o marrón, el topacio azul natural es muy increíble de conseguir, permite utilizar la técnica de radiación al topacio natural para tornarlo a un color azulado.

El Ópalo de Fuego. Piedras preciosas delicadas, adecuadas para pendientes y trabajos minuciosos, ya que éstas piedras son sensibles a la tensión. Podemos conseguirlas en dos presentaciones de color, amarillo, naranja o rojo translúcidas, asi como también marrón con variante de color.

Perteneciente a la insólita familia de la piedra de México. El ópalo de fuego color naranja con presencia del tono rojo vivo son considerados de mejor calidad, tomando en cuenta también su transparencia.

La curiosidad de ésta piedra radica en la cantidad de agua que la compone, sugiriendo precaución para su cuidado para climas secos, ya que puede perder el color. Al igual que su cuidado a la hora de pulirlo debido a su delicadeza puede perder su brillo.

 

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Autora: Giselle Machado